Hoy tocaba volver a la oficina. Cierto que no hacía falta porque voy a acabar el año con 3 días de superavit en mi cuenta de vacaciones, pero de esta manera puedo probar que tal llevo lo de noche con niña y día de trabajo (no va muy mal de momento) y felicitar las navidades a todo el mundo. Además así presumo de niña, recojo la cesta de navidad y el regalo de Kris Kindle.
El día está siendo de lo más improductivo que he tenido desde que empecé a currar aquí. Por explicarlo de alguna manera, el equipo de redes ha cogido el monitor de plasma usado habitualmente para mostrar el estado de los nodos de nuestra red y está poniendo una peli. La monitorización de la red sigue y las alarmas saltan en los ordenadores, pero no os podeis imaginar la sensación vacacional que da tener una peli puesta en la oficina.
El caso es que he perdido la mañana en felicitaciones, explicaciones y enseñando fotos, luego hemos tenido la danish morning con mince pies y reparto de los regalos de Kris Kindle (el equivalente del amigo invisible) y tenido que ir a recoger la cesta de navidad (hamper, una palabra nueva para mi) la cual pesa un montón y como era de esperar contiene basicamente alcohol y chocolate.
La oficina está casi vacía, hay un montón de gente con las maletas que se va a ir directamente al aeropuerto, hay gente que ya se ha ido para casa, otros llevan toda la mañana en la cocina tomando té y charlando...
En fin, que se respira ambiente vacacional. Espero tener oportunidad de felicitaros el 24, pero por si acaso...
Feliz Navidad a todos