De vuelta al tajo tras el día de navidad y el día de San Esteban. Esta concatenación de días festivos la verdad es que es un inventazo, aunque hay que decir que una vez acostumbrado a tener todo abierto incluso los domingos, fastidia un poco eso de tener los comercios cerrados dos días seguidos. Además no venden alcohol, por lo que al no haber previsto ese punto, ni hubo cerveza ni hubo sidra en navidad. Había cava, pero al final no nos acordamos de abrirlo.
El caso es que Irene cumplió anoche 11 días. Quiso celebrarlo por todo lo alto con sus padres hasta las tantas de la mañana. Menuda juerga pasamos. Al final y tras duras negociaciones entre las 2:45 y las 3:30, conseguí 2 horas y media de alto el fuego para dormir un poquito. Y sin embargo soy feliz. Hoy en particular, además de feliz, soy un zombi pero no hay nada que esos ojitos no te curen cuando te miran.
También comentar que mis suegros se han ido a España para pasar allí el año nuevo y que la nueva habitante de la casa es mi cuñaa Mamen. Un saludo ¡cuñaa!. Allí las he dejado a las tres negociando en casa el próximo acuerdo de cese de la violencia auditiva. Espero que lleguen a un acuerdo.
En cuanto al trabajo... pues... si el 22 fue medio festivo... hoy en esta mitad del edificio estamos 4 personas. Igual me echo una siesta.
Por ser ha sido impresionante desde que he salido de casa. Parecía Abre los ojos
. En el puente de O'Connell no había nadie, el tráfico era fluido, el autobús estaba a la hora, el viaje ha tardado menos de 20 minutos (normalmente son 40). Impresionante.
Y por último sólo comentar que hoy empiezan las rebajas en Irlanda, lo cual seguramente justifica porque hoy no hay nadie en el trabajo.