Hoy es el último día de trabajo del año y para no desentonar con los últimos es otro día perdido en la oficina.
En el pantallón de plasma tenemos sesión continua de Family Guy y yo me he visto un par de episodios de Heroes, así que como podeis imaginar es un día de trabajo a destajo.
Por lo demás, la gente pasa más tiempo en la cocina tomando té y charlando que en sus sitios y no ha entrado una llamada de teléfono en este lado del edificio (o igual yo no me he enterado). Además, 3 compis que se fueron a comer a las 12 aún no han vuelto, así que deben de estar de sobremesa. En resumen, un día productivo.
En otro orden de cosas, la pequeñaja tuvo ayer un día movidito y anoche no tenía muchas ganas de dormir, así que tanto relax no me está viniendo mal. Ya veremos que pasa cuando halla que volver a trabajar en serio.
Espero poder añadir algo antes de que acabe el año, pero como nunca se sabe, desde aquí quiero desearos
¡Feliz salida y entrada de año a todos!
Un abrazo especial para Kwin, que parece un poco agobiada y para Irene (no nuestra hija, si no otra Irene), ha sido un año duro, pero... is over.