Si es que el tiempo avanza que da gusto, y no me da tiempo ni a escribir.
Hoy empieza la primera semana de 5 días de trabajo desde que Irene llegó. Supongo que para el miercoles seré un despojillo y el viernes me llevarán a casa en carretilla, pero eso no afecta mucho a mi felicidad. 
De regalo de reyes pedimos que la niña cogiera el ritmo y así pudieramos empezar a dormir más, pero no se si es por estar tan al norte o porque no pusimos los zapatos, pero de momento el regalo no ha llegado. Les daremos algo más de tiempo a los reyes y a ver que pasa.
Por lo demás el cambio de año fue atípico porque nosotros queriamos ir a la cama pero la peque quería juerga (como cambian las tornas) y lasuvas las tomamos a las 11 hora local (no veíamos nada claro como escuchar las 12 campanadas en Irlanda así que usamos RNE).
Y así seguimos, con Irene por encima de los 3 kilitos y hecha una preciosidad cada día más.
Por cierto, que ayer estuvo en casa otra pequeñaja de 5 meses y medio llamada Jimena, que nos dio una idea de como será Irene dentro de 5 meses. Madre mía, no me daré cuenta en el día a día pero parece que la peque va a crecer a toda velocidad.