Este fin de semana hemos estado de visitas. El sabado fuimos a casa de Víctor y Magda a comer con ellos y ver si conseguimos que Irene y Sophia se hagan amigüitas
. No conseguimos grandes progresos, porque cuando una estaba llorando la otra estaba dormida y viceversa, pero nosotros lo pasamos muy bien.
El domingo tocaba ir a casa de Jorge, Carlota y la pequeña Jimena (aunque ya no es tan pequeña). También estaba allí María, una amiga suya que vive en Helsinki. Comimos unas deliciosas patatas revolconas
y nos echamos unas risas con la buena de Jimena, que es un encanto. Durante un rato estuvimos viendo el Irlanda vs Francia por la tele (ganó Francia 20 a 17) pero luego las dos pequeñajas empezaron a requerir de los paternales cariños, momento a partir del cual consumieron por completo nuestra atención.
Además nos han prestado una hamaquita que a Irene le ha encantado. Ya le he dicho a Irene que cuando sea mayor le tiene que invitar a unas pintas a Jimena por prestarle la hamaca. Lo dejo aquí escrito por si luego se me olvida.
Lo cierto es que ya estamos recuperando la vida social y aunque es más complicada que antes (la infraestructura necesaria para salir a dar una vuelta es considerable) estamos descubriendo la vida social post-paternidad.
Por cierto, la enana ya sonríe un montón y a mi me trae loquito cada vez que me regala una sonrisa.