Pues si, ya hemos superado esa época del año que es la más dura aquí en Irlanda. Cuando los días son tan cortos que vas y vuelves del trabajo de noche.
Esta mañana disfruté de un precioso amanecer rojo tomando un te en la terraza de casa y ayer llegué a casa de día. Hoy tampoco es un día especialmente bueno, está gris y lloviendo, pero es de esos días bonitos en Irlanda. Buscando el post donde lo comenté por primera vez, me he dado cuenta de que de eso hace un año menos 5 días, así que a lo mejor es una característica de Irlanda en marzo.
Es un día gris en el que el verde resplandece de un tono brillante y profundo como yo no recuerdo haber visto en España. De verdad que apetece pasarlo con la capucha hasta las cejas, bien abrigado en un parque mientras se respira ese frescor de agua recien caida.
No se, me gustan estos días aquí. Además es viernes y supongo que las cada día más habituales sonrisas de la enanúscula colaboran a que por gris que sean los días a mi todos me parezcan preciosos.