El martes aterrizamos en Madrid y en el mismo Barajas Irene pisó territorio español. Por fin. Tras llegar al hotel empezamos a mandar mensajes a ver si alguien se apuntaba a quedar y finalmente Kwin y Lo se vinieron a cenar al Vips de Alberto Aguilera. Hacía un año que no nos veíamos, así que estuvimos charlando hasta las mil.
El miercoles, después de pasar a recoger el coche de alquilernos fuimos a comer a otro Vips. Esta vez el de Quevedo, y ahí si que se acercó casi todo el mundo. Alguno incluso con las maletas y el portatrajes. La verdad es que en la comida lo pasamos en grande y os agradecemos a todos un montón el esfuerzo que hicisteis muchos por acercaros a comer con nosotros.
Nada más acabar de comer nos montamos en el coche para ir León y aunque esperábamos tener que hacer alguna parada para que Irene comiese, al final no fue necesario. La pequeñaja aguantó todo el camino dormida.
Por fin una vez llegados a León, Irene y su bisabuela se vieron cara a cara y a partir de ese momento yo creo que la pobre tuvo que acabar con un lío impresionante de caras, voces y nombres. El abuelo estubo velando celosamente por ella y mantuvo el cochecito practicamente secuestrado. Estuvimos también en La Robla para ver a la familia de allí y tuvimos un rato para quedar con los amigos el viernes por la tarde a tomar algo y a que conocieran a la peque.
Finalmente el sábado al bautizo en la catedral, el cual salió muy bien y en el cual durante un rato Irene parecía estar escuchando atentamente lo que decía el cura. Después la comida en el Hostal de San Marcos con toda la familia y a casita a descansar. La verdad es que el sábado acabamos rendidos.
El domingo consistió en volver a meter todo en la maleta y de nuevo en coche a Madrid y de nuevo la niña que se pasó todo el viaje dormida. ¡Da gusto viajar con ella!.
Llegamos al hotel y los amigos ya tenían la reserva en el restaurante y ya iban de camino a buscarnos, así que disfrutamos de una cena excelente y de una compañía inmejorable. ¡Muchas gracias!
En fin, una semana movidita, pero el lunes por la mañana ya estábamos de nuevo en casa. Agotados, pero contentos de lo bien aprovechado que quedó el viaje.
Por cierto, que de paso aprovechamos para renovar el carné de conducir de Bea (15 minutos) y los DNIs de los dos, así como sacarle el suyo a la peque (30 minutos). Fue realmente curioso como la enana dormida plantó su dedito para el DNI. En poco más de una hora todo resuelto, cuando yo para renovar el carné de conducir en Madrid me tiré más de 2 horas. Ventajas de hacer las cosas "en provincias".
Pues resulta que yo iba a contaros cómo fueron las primeras vacaciones de Irene, pero Fredi las ha contado ya tan bien que me voy a aprovechar: de turismo por el oeste de Irlanda y semanita en España y bautizo de Irene Sólo añadir unos cuantos detalli
Tracked: May 10, 22:09