Ayer regresé de un fin de semana en España donde he dejado a Bea y a Irene para que pasen allí el verano.
Al llegar a casa no lo noté mucho, pero cuando me fui a la cama empecé a notar que nuestro apartamento es demasiado grande cuando estás sólo. Supongo que hoy la sensación se acrecentará, así que iré al cine directamente y así no tendré que pasar mucho rato en casa.
Mañana intentaré ir a casa de Rafa con el coche y el jueves a casa de Carlota, Jorge y Jimena después de enseñarles el piso a Eduardo y Belén, pues estamos intentando que el piso se lo quede alguien conocido. Si alguno estais interesados, decidlo.
En fin, que no después de 5 meses y medio llegando a casa a abrazar a la peque y de pasar los ratos jugando con ella e intentar aprovechar el tiempo que dormía para todo lo demás, ahora ese tiempo sin ellas se hace muy largo. Y esto sólo ha hecho que empezar.
Largo verano el que nos queda por delante.