Me apetecía saber como llevaba eso de un fin de semana sin mis chicas, pero era más que nada por la soledad y el no tener a la niña para jugar, pero la verdad es que ha resultado un fin de semana agotador de tanta actividad social.
El sábado me fuí con Jorge, Carlota y Jimena a casa de Victor, Magda y Sofia y al final volvimos de allí a las 8, así que llegué tarde a la verbena de San Juan que organizaron Txema y Bea.
A pesar del paseo que me dí para llegar con el coche y que ya de por si iba tarde, a la hora que llegué seguía habiendo comida y bebida en abundancia. Disfrutamos de una velada fantástica animados por el Early Bird y sus mojitos (el chaval estaba empeñado en hacer mojitos y había comprado un saco en una tienda hindú una bolsa de algo que le vendieron como menta pero donde no todo parecía menta) y nos echamos unas buenas risas con él. La verdad es que no tiene desperdicio y si teneis un buen rato para leer, os recomiendo que os acerqueis a su blog y os lo leais desde el principio.
Total que al final llegué a la cama a las 2:30, trasnochando como un buen Rodriguez. Por cierto, el tráfico de Dublín a las 2 de la mañana de un sábado es como a las 8 un día de diario. Menudos atascos.
El domingo levantarse tarde, comer y salir para casa de Luy y Ociore a celebrar el cumpleaños de Luy junto con Jorge, Carlota y Jimena y la madre de Luy que también estaba aquí.
Total, que al final tengo la impresión de haber estado más ocupado este fin de semana que cualquier otro desde que nació Irene.
Así que ahora a ir descansando esta semana mientras seguimos preparando la mudanza. Ya os contaré que tal vamos avanzando.