Situaciones de difícil solución Fri, Jul 11. 2008
Es cierto que hay imagenes que valen más que mil palabras. Ayer una de esas imágenes que transmite más sentimientos que cualquier libro, estaba en las portadas de algunos diarios online españoles.
La mirada de ese niño llevado por una persona de la cruz roja dice tanto, que uno no puede más que sentirse acongojado por la fácil existencia de la que disfrutamos. Tiene un año, nació poco más tarde que Irene, y sin embargo sus vidas no han podido ser más distintas.
Me gustaría pensar que un día podrán tomar café juntos y charlar acerca de sus vidas tranquilamente, de igual a igual, pero tengo mis dudas de que el mundo pueda evolucionar tan rápido... mantengamos la esperanza.
Aún así, y con toda la emoción que esa foto transmitía, no puedo desconectar mi cerebro y dejar de plantearme todo lo que ha llevado a esa foto.
Este es uno de esos artículos que como dice Kevin Myers, no me va a hacer ganar ningún amigo, pero no puedo dejar de decirlo, porque yo lo que quiero son soluciones. Me da igual que sean bien pensantes o no.
¿Por qué nos gastamos millones en ayuda al desarrollo y luego subvencionamos a nuestro sector terciario para que compita con ellos?
Mientras que en Europa las alitas o las patas han perdido mucha categoría social, en África no le hacen ascos a las extremidades, sabrosas y repletas de proteínas. El problema es que los productores africanos no pueden competir con los precios anoréxicos de las exportaciones europeas. "En África del oeste, en cuanto se bajaron las tarifas a la exportación, entraron las patas y las alitas en tromba", explica Alexandra Strickner, del Instituto para la Política Comercial y Agrícola con sede en Estados Unidos (IATP por sus siglas en inglés). La UE cifra en 197.000 las toneladas de partes de pollos que exportaron el año pasado a África, una reducción comparada con los datos de los últimos años y sobre todo con el fuerte incremento de las piezas que llegan de Brasil o EE UU. El portavoz de la UE de Agricultura reconoce que los productores avícolas reciben dinero comunitario como cualquier otro agricultor de la UE por el mero hecho de serlo, pero cree que el caso de la transferencia masiva de patas y alitas es el resultado de las fuerzas del mercado. [nota mía: ¡Y una mierda el mercado!. En un mercado de verdad nadie recibiría dinero por "ser agricultor"]
Mercado o apoyos comunitarios, la entrada de estos productos ha arrasado con la producción local africana. "En Camerún, el impacto ha sido tremendo", cuenta desde Yaundé Bernard Njonga, agrónomo y presidente de la Asociación de Defensa de los Intereses Colectivos (ACDIC), que ha conseguido que su Gobierno optara el año pasado por restricciones a la importación de pollo congelado. "En 2003, cuando las importaciones alcanzaron su punto álgido, 11.000 pequeños productores se quedaron sin trabajo. No podían competir con lo que venía de fuera. En pocos años nos estamos cargando nuestra capacidad productiva", estima Njonga, quien a los problemas económicos añade los sanitarios.
Perfecto, nosotros les mandamos comida barata y nos cargamos sus trabajos y sus maneras de subsistir. Lo hacemos todos, porque se hace con nuestro dinero, y porque no salimos a la calle a pedir que se acabe con el sistema de subvenciones al campo que se lleva la mitad del presupuesto europeo y que no vale para nada más que alterar el mercado. ¿De qué vale entonces que la ayuda al desarrollo cree empresas en Africa si luego no les dejamos competir de manera justa?
Eso si, cuando hay una hambruna en África, la gente se lanza en campañas para alimentar a esa gente que se muere de hambre. Es normal, a nadie le gusta ver a gente muriendose de hambre. Pero ¿es útil?. Las hambrunas no son más que un sistema de defensa de un area para limitar la superpoblación, pero eso ya no pasa. Millones de toneladas de comida son trasladadas con unos costes altísimos a esas zonas para alimentar a toda esa superpoblación:
Población en Etiopía:
Wikipedia
- 1984- 39.868.501 habitantes
- 1994- 53.707.726 habitantes
- 2006- 72.238.014 habitantes
Yo recuerdo las campañas contra la hambruna en Etiopía cuando era pequeño. Han pasado 20 años y son el doble de gente. ¿lo serían si no se les hubiese regalado todo ese alimento? ¿estaríamos ahora ante más de 70 millones de personas pasando hambre?. Ya hemos visto que no soluciona el problema ¿seguimos hasta que sean 500 millones y entonces ya NO SE PUEDA alimentarles?.
Antes de la hambruna en Irlanda había 6.2 millones de personas. 20 años después había 4.4 millones. En Etiopía 20 años después del "we're the world" son el doble y cada día más hambrientos. La diferencia... en un caso la hambruna siguió su curso y la población se estabilizó. En el otro se ha mantenido a la población a base de ayuda extranjera.
Para completar el círculo, vendemos a todas esas dictaduras y gobiernos del más sádico todas las armás que necesiten, la estabilidad en un estado es una ventaja, aunque sea un estabilidad conseguida a punta de fusil.
El resultado es ese niño de 12 meses y todos los horrores que sus ojos han visto. También es parte del resultado los otros niños de esa patera que no llegaron.
Dejemos de subvencionar nuestro sector terciario. Ganaremos en eficiencia, productividad y de paso dejaremos de destruir el futuro de esos paises. Nosotros avanzamos vendiendo fresas a los paises ricos porque en España se conseguían más baratas. Es nuestro turno de dejar a esos paises que nos vendan sus fresas. Nos sobrara la mitad del presupuesto de la UE. Debería ser más que suficiente para recolocar a todos los parados que pudieran sugir, fomentar una reconversión agraria y ayudar a esos paises a desarrollarse.
Dejemos de alimentar a la población de paises corruptos a los que su población no les importa. Desarrollemos sus agriculturas y hagamos lo posible por limitar su aumento poblacional. Pero dejemos de asustarnos por las hambrunas. Es triste y hay que mantener la cabeza fría para hacerlo, pero si hoy no mueren 20, mañana serán 200 y más tarde 1000. Es un callejón sin salida y a más se tarde, más gente sufrirá el día que no se pueda seguir.
Dejemos de venderles armas. Si un régimen democrático (democrático de verdad) necesita defenderse en un país en vías de desarrollo, defendamoslo. Pero dejemos de enriquecernos a costa de sus miserias.
El sistema aplicado hasta ahora sólo ha multiplicado el hambre, el sufrimiento y los muertos y por supuesto la cantidad de gente intentando huir de todo eso (¿quién les puede culpar?). No buscan el paraiso, sólo huir del infierno, y no tienen miedo a perder sus vidas ¿prefeririamos nosotros vivir en el infierno a morir?, ese infierno que nosotros hemos creado fomentando que se multiplicasen, destruyendo su industria básica y sistema de subsistencia y armandolos para que se peleen por las migajas.
No voy a repasar nada de este artículo, porque ya me he amargado el día, pero necesitaba soltarlo.
La foto la he sacado del blog de Escolar. Seguro que tiene copyrights y de todo, así que si me lo piden la retiraré, pero creo que sin ella, el artículo no estaba completo.
Hoy toca hablar del verano Thu, Jul 3. 2008
Después de leer los post de Bea y de Rafa sobre el verano, me han entrado ganas de escribir también sobre ello.
El verano en Irlanda es completamente distinto del verano en España. Al menos yo no los considero en la misma unidad de medida.
Las estaciones en España se miden en pluviosidad y temperatura, en Irlanda se miden en duración del día y número de días de manga corta.
Por eso creo que no es justo compararlos, son simplemente distintos.
Mis últimos veranos en España no es nada que eche de menos precisamente por su característica, el calor. Tampoco era agradable vivir en ciudades que estaban a media ocupación o saber que mientras tu curras, al menos media España está de vacaciones y tu ahí currando.
Por otro lado, está claro que es mejor tener un tiempo estable y soleado, pero 40 grados en Madrid no entran dentro de mi definición de buen tiempo.
En Irlanda tuvimos un primer verano (2006) realmente increible. Días de 16 horas sin lluvia con entre 20 y 30 grados de temperatura.... un verano para recordar.
Sin embargo también hemos tenido un año como el 2007, que llovió al menos 50 días seguidos (no todo el día, ni mucho, pero todos los días llovía algo). Hasta los irlandeses decián que un verano normal no suele ser tan malo.
Al final los dos tienen ventajas y desventajas y, como en casi todo para un inmigrante, hechas de menos cada vez más las cosas de tu país de origen y cada vez valoras menos las de tu país de acogida.

