Ireland, new home, new problems Thu, Oct 2. 2008
Ya tenemos las llaves de nuestro nuevo hogar, nos vamos a Adamstown.
Antes de que nadie pregunte: de alquiler, por supuesto. Soy un firme defensor del alquiler casi en cualquier situación. Se que hay un punto económicamente en el que llegados al mismo, el ahorro económico de comprar supera las ventajas estratégicas de alquilar, pero ese punto está mucho más lejos en Irlanda que en España.
Explicaré las dos cosas. El no ser propietarios en España nos permitió no tener una hipoteca que pesara sobre nosotros, o en el mejor de los casos un efecto ancla, a la hora de venirnos a Irlanda. El no ser propietarios nos permitió en su momento movernos al centro de Dublín y disfrutar de un apartamento nuevo situado donde necesitábamos en aquel momento, en el centro de la ciudad y además (eso ya fue casualidad) al ladito del hospital de maternidad donde nació Irene.
Como familia y con un bebé, nuestras necesidades cambiaron y nos mudamos donde las nuevas necesidades requerían (aquí es donde el cuerpo me pide decir "a tomar por el saco"), cerca del trabajo de Bea y al lado de la guarde de Irene. Sitio tranquilo, espacioso y a tiro de piedra de nuestros principales destinos diarios. Otro apartamento nuevo a estrenar y el primero con puerta a la calle (que miedo me daba al principio).
Ahora queremos algo más grande y aprovechar el petardazo inmobiliario pagando menos. Además, nos hemos dado cuenta de que no nos gusta el convertirnos en "homo vehiculis" hasta para comprar leche y que necesitamos vecinos y algo parecido a una zona urbana. Así que nos vamos a estrenar otro apartamento en Adamstown, un duplex esta vez (ya explicaré la enfermiza obsesión que esta gente tiene por las escaleras) que nos aleja un poco del trabajo de Bea, pero supone tener una guarde literalmente doblando la esquina, dos colegios de primaria a 100 metros y uno de secundaria 50 metros más allá (pensandolo bien, no debe haber en Irlanda un sitio con tal densidad de colegios).
No quiero que esto parezca un panfleto anticompra o proalquiler, sólo quiero exponer nuestra situación hasta ahora y mi punto de vista.
El caso es que después de estrenar 3 apartamentos en Irlanda, cada vez tengo más claro que por más barato que fuera, no me compraría ni la residencia de la presidenta. Cada vez que entramos en un apartamento, no es que los detalles estén mal, es que parece mentira que alguien más evolucionado que un homo habilis haya diseñado eso. Por supuesto luego unos homo erectus vinieron y colocaron los acabados a patadas y fijaron las cosas con sus herramientas de silex.
En fin, al menos esta vez no tenemos rodapié del rodapié (el primer sitio donde tenemos tal honor) y creo que ha sido una muy buena elección, pero en serio que como otro agente me vuelva a hablar de acabados de lujo y cosas por el estilo, no se si podré aguantar las arcadas.
No se si alguna vez ha salido ya la expresión, pero entre nosotros hablamos de tecnología "Irish Inside©" para referirnos a todos esas cosas que desafían la lógica y el raciocinio en las viviendas irlandesas.
P.D.: Siento tantos homo lo que sea, pero es que empecé con el homo vehículis y luego no he podido parar.
Not enough hours Thu, Oct 2. 2008
Hace tiempo ha habido un programa en RTE llamado Not Enough Hours que Bea me hizo ver alguna vez. Basicamente un coacher especializado en como aprovechar el tiempo (Owen Fitzpatrick) coge a una persona con una organización desastrosa, le hace un cambio por aquí, un cambio por allí, un par de consejos, explica alguna teoría chula acerca de como organizarse y el desastre en cuestión sale del programa convertido en una persona totalmente organizada capaz de enfrentarse a tantas tareas diarias como sean necesarias valorandolas, organizandolas y priorizandolas de manera que aún le sobre tiempo al final del día.
Creo que hice mal no dedicandole más atención al programa.
Así que aquí estamos. Más de un més después vuelvo a sacar unos minutos para escribir (¿como me puede costar tanto conseguir unos minutos?).
El caso es que he hecho muchas cosas en este mes, de muchas de ellas me gustaría contar cosas, pero no teniendolas frescas casi lo dejaré estar y a ver si de esta engancho un buen ritmo.

