Esta semana ha sido un poco extraña.
Al estar de formación, tengo que conocer las tareas que se realizan en los distintos turnos, así que esta semana he estado lunes y martes trabajando de mañanas (6:00 - 14:30) y miercoles, jueves y viernes de noches (17:00 - 01:30).
El caso es que desde que dejé Madrid ya no tenía esta sensación de andar en otro horario distinto al del resto de la gente y ha sido un poco raro.
De momento lo he disfrutado. Sobre todo por todas las cosas pendientes que he podido hacer sin perder días de vacaciones y porque estos turnos son siempre de mayor compadreo al no coincidir con los picos de trabajo ni con los jefes.
No se cuando volveré a estar en turnos de estos raros, pero de momento ya tenemos los DNIs y el coche ya ha pasado la revisión.
Lo peor es que estando de noche sólo veo a la peque cuando voy a recogerla de la guardería y por la mañana cuando viene a darme los buenos días y se pasa un rato en la cama conmigo mientras su madre se ducha.
Si os preguntais por como le va en la guardería... "She is the best". Al menos eso es lo que parece ser que dicen las cuidadoras y a decir verdad, sale como una moto de la guardería y se la ve que lo está disfrutando un montón. Nos va a salir de lo más sociable, ya vereis.
Ahora a volver al curro... después de otro té.