Y llegó el momento de adquirir el segundo coche. Ante la inutilidad, la casi inexistencia y la nula planificación del transporte público así como la falta de infraestructuras de Dublín, a todo lo cual hay que añadirle el tiempo que suele hacer, hemos tenido que añadir un nuevo vehículo a la flota familiar.
En este momento consta de dos cochecitos de bebe y dos de adulto y esperamos que se mantenga estable y si es posible reducirla.
Lo siento como una derrota, en serio. No entiendo porque dos personas necesitan dos coches para ir a trabajar en una ciudad que se considera moderna, pero el caso es que el irse a vivir fuera del centro en Dublín supone una garantía de necesitar coche. Como dato curioso, los coches irlandeses recorren el doble de distancia por año que los coches estadounidenses, a los cuales se les considera el mejor ejemplo de coches que realizan a diario grandes cantidades de kilómetros (de millas en este caso).
Ahora aparte de nuestro Opel Astra, tenemos un Peugeot 307 "Morao".

Al ser de 2001, antes de la metrificación de las distancias y las velocidades, el 307 lo tiene todo en millas y es un poco complicado controlar algunas cosas. De momento en autopista no he pasado de 70 millas por hora y en ciudad un poco por debajo de las 40. Hice unos cálculos rápidos y me salía que así iba bien, y tras calcularlo, en autovía puedo ir a 75 millas por hora, pero como aquí no hay muchas, no me preocupa. Será cuestión de acostumbrarse.
Por si alguien lo pregunta... si. Tiene el marcador pequeñito ese en km/h dentro del circulo de las millas por hora, pero es tan pequeño y la aguja tan gorda que apenas se puede usar como orientativo. En cualquier caso el coche va muy bien a pesar de sus casi 100.000 millas.
Y poco más. Que perdimos en nuestra guerra en favor del transporte público y que perderemos en nuestro bolsillo porque tener coche consume mucho dinero, y tener dos... el doble.