Mi madre y mi hermana han estado este fin de semana con nosotros y ayer se volvieron para España, así que estamos de vuelta a la rutina.
Aunque no hemos podido hacer mucho turismo, mi hermana ha podido ver un poco de Dublín y han pasado tiempo con Irene, que al fin y al cabo, no nos vamos a engañar, es a lo que vinieron.
También nos ha dado a Bea y a mi una idea bastante clara de que se puede y que no se puede hacer viviendo donde vivimos. Con el tráfico de Dublin, la M50 en obras (y lo que le queda) y la N7 quedándose en un sólo carril a la altura de Heuston Station... se puede hacer poco si tienes que ir desde las afueras al centro. Posiblemente a partir de ahora tocará descubrir el resto de Irlanda, de Dublín hacia afuera.
Además se acerca navidad y después de ver el año pasado las que se liaban en el centro con los coches sin que nos afectase, hemos decidido que esta navidad no nos apetece pasarla metidos en un atasco continuo, así que nos dejaremos caer por el centro muy puntualmente.
Al menos hemos conseguido una de las cosas que mi madre andaba buscando aquí. La cafetera de dos tazas que le vio a Rafa en Flickr.