Esta semana estoy pudiendo disfrutar de venir al trabajo amaneciendo y llegar a East Point justo para ver el sol ya saliendo, con todos los coloritos que tiene cuando el cielo no tiene boina
y los edificios lo dejan ver cuando apenas se esta separando del mar.
La verdad es que eso, junto a las gaviotas y a los patos, dan al hecho de venir al trabajo una perspectiva distinta. Además ya empieza a ser día tambien a la vuelta, lo cual indica que dentro de poco los días volveran a ser más largos que las noches, y la sensacion de madrugón se reducirá.
Ya veremos que tal llevamos eso del sol entrando en la habitacion a horas intempestivas en el mes de junio.
Por cierto, que esta tarde intentaré actualizar el Serendipity mio y el de Bea. Esperemos que todo vaya bien y sólo haya una pequeña perdida de servicio.