Pues con el magnífico día que hace hoy ya suman dos semanas de días magníficos uno tras otro (a pesar mio y de las predicciones) con lo que esto parece ya más una localidad levantina que la capital de la verde Irlanda.
Para que os hagais una idea, ayer más tarde de las 22:00 seguíamos en la terraza Rafa y yo charlando mientras tomábamos un té.
A pesar de ello hoy estoy feliz de que por fin haya llegado el viernes, nunca será lo bastante admirado este día de la semana, y de que mañana podré dormir largamente. A priori al menos.