En media hora salimos ya del trabajo y nos vamos al aeropuerto de Amsterdam-Schiphol y en 4 horitas sale nuestro vuelo a Irlanda.
No ha estado mal, pero laboralmente tampoco ha sido una maravilla. Hemos avanzado, pero tampoco es para tirar cohetes.
El caso es que nos vamos de vuelta a Dublín y mañana a las 6 de la mañana nos vamos a Alicante, así que me voy a pegar una buena dormida en aviones.
A Amsterdam tendré que volver el 4 de septiembre, pero al menos la próxima semana la pasaré en Dublín con mi mamá.
El próximo post desde Dublín.
Por cierto, ¿hay algún español en España?. Lo digo porque paseando por las calles de Amsterdam cualquiera diría que España ha quedado vacía.