Hace 11 días que no publico nada, desde luego parece que pasase de todo.
Bueno, no he estado del todo desconectado, pero lo cierto es que a pesar de tener ideas sobre las que publicar, al final por una u otra cosa no lo he hecho.
Otra cosa que está afectando al tiempo que antes podía dedicar a escribir, es la hora a la que nos acostamos, que debido al nuevo estado en el que nos encontramos es actualmente las 22:30 aproximadamente.
Pero vamos por enesima vez a proponernos actualizar a diario. En unos días se verá si conseguimos mantenerlo.
En cuanto a la vida diaria, han cambiado pocas cosas. Hemos pasado el fin de semana en España de comunión y viendo a los amigos y a antiguos compañeros (increible como las noticias corren desde este blog) y disfrutando de una temperatura envidiable. Eso si, hemos recordado que somos alérgicos y que ciertamente estamos mucho mejor aquí.
Por otro lado estoy buscando trabajo, lo cual reduce el tiempo disponible para escribir, pues hay que leerse los resúmenes de ofertas que llegan todos los días al correo (aunque me siento un poco fuera del mercado, la verdad).
Y luego, como no, están las lavadores, la plancha, la aspiradora... esas grandes desconocidas 
Dice Bea que aún me falta por conocer al trapo de quitar el polvo, pero tiemblo sólo de pensarlo.
En estos días pienso en un compañero de Bea que ha tenido un niño hace poco y que dice que cuando hay tantas cosas por hacer hay que recortar del único sitio donde se puede, de dormir. Pero me resisto a pensar que 6 meses y pico antes de que bolita bendiga este hogar con sus lloros tenga que empezar a recortar de dormir.
Anyway, os mantendré informados, y ya veremos si hay que recortar de sueño.