Pues seguimos sin carrito y sin cuna.
La verdad es que el fin de semana aunque ha dado de si no lo hemos enfocado hacía el mobiliario infantil. Al final hemos tenido visita, así que hemos estado ocupados.
El próximo fin de semana sí que vamos a tener que ponernos las pilas si queremos decidirnos, aunque ya aparecen los primeros problemas para que eso sea así, pues el sábado Hernán celebra su leaving party para irse a París (la ciudad del amor) y dejar esta isla tras unos cuantos años, así que el sábado ya tiene actividades que sumar a la busca y captura del cochecito.
En el trabajo las cosas siguen su curso y ya me siento totalmente integrado en el equipo y en el entorno. Además disfruto de lo lindo, porque digamos que el entorno inmediato son 2 irlandeses, 1 australiano y 1 británico, lo cual convierte esto en un batiburrillo de distintos acentos y culturas que hace bastante divertidos los breaks, con todo tipo de anecdotas. Me lo paso bien en el trabajo, la verdad.
Además, se supone que ultimamente estamos hasta arriba de trabajo y aún así la situación dista mucho de cualquier clase de estrés.
Por cierto que el fin de semana anterior había ido a ver An inconvenient truth
y este último Children of men
, y os las recomiendo encarecidamente.
Casi se me olvida felicitar a los principes, no vaya a ser que se pasen por aquí y no vean una felicitación por su futuro nuevo churumbel. ¡Felicidades!, a ver si nos vemos por la calle paseando a los chiquillos.